Acciones
Porque preservar el medio ambiente es una prioridad para Médithau, queremos actuar para limitar nuestro impacto sobre el espacio que nos rodea. En consecuencia, trabajamos para controlar nuestros consumos energéticos, la gestión de nuestros desperdicios y residuos.
Control de nuestro consumo energético
En Médithau, 2 personas se encargan del mantenimiento a tiempo completo. Además del trabajo diario, la vigilancia de los consumos de electricidad y de agua es una preocupación constante, con el fin de evitar los derroches y realizar economías de energía.
Un análisis completo de nuestras instalaciones de aquí a finales de 2007 tendría que permitirnos optimizar nuestro consumo energético. Además, una sensibilización de todos nuestros empleados se lleva a cabo a menudo para incitar cada uno a participar a la política global de reducción de las energías establecidas.
Al equipar nuestros tableros de paneles solares, Médithau se hace el pionero en el uso de energías renovables para su producción de mariscos.
Gestión de nuestros envases y eco-concepción de nuestros productos
Porque trata un gran volumen de mariscos, Médithau tiene la responsabilidad de actuar en cada uno de sus procedimientos para proteger el medio ambiente.
De esta manera, intentamos utilizar envases, respetuoso del medio ambiente. El paso de nuestras bandejas PVC a bandejas PP, más caras pero reciclables, es la ilustración de esta voluntad.
Es lo mismo para la gestión del material administrativo, ciertas prácticas se han planteado para recuperar las pilas, reciclar los cartuchos de tinta de las impresoras, utilizar de nuevo el papel impreso sobre una cara, etc.
Se listarán todas estas prácticas en el plan de desarrollo sostenible que se finalizará a finales de 2007.
Gestión de nuestros residuos y efluentes.
Médithau posee su propia red de tratamiento de sus aguas de lavado de los mariscos.
El tratamiento previo se compone de una filtración previa por “pallocks” a la salida de la reguera general así como de un cribado por paso a través de una serie de rejas verticales para seguir quitando los macro-residuos.
La principal herramienta de tratamiento es el decantador, instalado en una cuenca de 1000 m3. Se encaminan las aguas mediante bombeo. Es rectangular y se divide en cuatro celdillas.
Se realiza un tratamiento bactericido mediante ozonización dentro del decantador.
Los barros marinos que se producen con el tratamiento de las aguas usadas se recogen después del desagüe de las celdillas y se colocan encima de lechos para secado. Luego, estos barros se encaminan hacia una planta de abonos agrícolas y de esta manera se valorizan




